Cómo explicar a la gente “normal” de qué va el mundillo de los emprendedores (o Crónica de la 93 Edición del Last Thursday)

Si hablaba hace unos días (espero que no hayan pasado ya meses) de mi envidia a los creativos, hoy empiezo mi oda (basada en la envidia) a los emprendedores. Todo esto viene porque ayer por la tarde tuve el placer de asistir al Last Thursday, foro de emprendedores apoyado por Red.es (entidad del Ministerio de Industria, Turismo y comercio que tiene como objetivo el impulso de la Sociedad de la Información en España) que se celebra el último jueves de cada mes.


thursday

Los emprendedores son como una extraña tribu, muy conocida en ciertos sectores, pero totalmente ajena para el español común, al menos al entrar en detalle, porque por etomología (casi) todo el mundo se puede hacer una idea.


El caso es que, para traducirlo a quienes no estén metidos en el mundillo, hay un grupo bastante nutrido y que sigue creciendo de personas que se lanzan a montar sus ideas de negocio, actualmente la gran mayoría relacionadas con Internet, y que se mantienen en contacto a través de “quedadas”, Twitter (servicio de actualización de “estados” o pensamientos online), sus blogs, etc. Hay algunos puntos que los que pertenecen a esta tribu tienen en común, en su forma de ser. Yo siempre lo he resumido como “imaginación, valor y pasión”, pero en la reunión de ayer, uno de los invitados, Antonio González Barros, director del Grupo Intercom (a los mortales les sonará por Infojobs o Softonic) resumió las capacidades del emprendedor en cinco: perseverancia, sentido común, pasión, honestidad y disfrutar con el emprendedurismo. Además su speech improvisado, al responder una pregunta de los asistentes, sobre estas características del emprendedor fue uno de los momentazos de la noche, podría haber estado diciendo esas mismas palabras encima de un escenario, nos arrancó el aplauso a todos.


Algunas "marcas" de los emprendedores

Algunas "marcas" de los emprendedores




Sobre otros grandes análisis e ideas que se oyeron en el Thursday de ayer seguiré hablando otro día, porque el encuentro me dió mucho que pensar. Sobre el evento en sí, sólo hubo una cosa que no me gustó, pero que no tiene nada que ver con su organización: parece ser que otra de las características de la “tribu” de emprendedores es la adicción a Internet, a estar continuamente activo y llevarse sus ordenadores y/o IPhones a todas partes. Por este motivo, en mi ángulo de mirada al estrado y justo en la fila delantera, uno de “ellos” no paraba quieto: de su e-mail a su web, a Twitter, a Google, a escribir sobre el tema de la charla en su gestor de contenidos, y así continuamente con mi consiguiente mareo.


Otra parte curiosa de este tipo de eventos es su final: es como si dieran el pistoletazo y los emprendedores salieran a la caza los unos de los otros, el vaivén de tarjetas, de presentaciones, de apretones de manos, de “yo te puedo ayudar con ésto…”, es lo que “ellos” llaman networking.


Mi conclusión es que me pareció un evento divertido, inspirador (a ver si hay suerte y sólo por compartir sala con cabezas pensantes tan interesantes y productivas se me pega un poco) y que engancha. En resumen: frases célebres, gente bien vestida (vi unas interesante chaquetas de terciopelo), acento alemán, gente lista y mis ganas de crear y de volver.